Es muy, pero muy fácil quitarse culpas, sobre todo en delitos que han sido muy visibles, como el caso del huachicol fiscal en puertos de Tamaulipas o la extorsión y asesinatos en Tabasco con La Barredora. Es muy fácil decir que no se enteraron de nada, hasta que todo se destapó. Eso es lo que reprocha la editorial de El Universal, Bajo Reserva: “Nos hacen ver que la voz que no se ha escuchado en todo el escándalo de corrupción que está golpeando el buen prestigio de la Marina, es la del exsecretario, el almirante Rafael Ojeda Durán, a quien el anterior gobierno le confió las aduanas y los puertos, y cuyos mandos allegados y familiares están implicados en el tráfico de huachicol. Aunque se dijo que desde hace dos años informó de posibles irregularidades, resulta una defensa muy endeble, pues durante su gestión operó una red de mandos de la Secretaría a su cargo que incurrieron en graves casos de corrupción y que operaron con impunidad. Ahora que el actual gobierno ha tenido el valor de enfrentar y combatir a estas redes de corrupción integrada por funcionarios y empresarios, es necesario, nos dicen, que el almirante explique cómo es que no se dio cuenta de esos ilícitos. Un caso como el de la organización criminal “La Barredora”, en el que el entonces gobernador Adán Augusto López asegura que no supo nunca que el secretario de Seguridad, que él designó, era al mismo tiempo el líder de ese grupo delincuencial, no se puede repetir en el caso del tráfico de huachicol. La lucha contra la impunidad y la imagen de la Marina, nos señalan, no pueden permitirlo”.
SECRETARIO DE MARINA DE AMLO NO SE ENTERÓ DE LO QUE HACÍAN SUS SOBRINOS